Hacer música es difícil. Si bien Umbra Sum ha sido, en gran medida, una empresa solitaria, la creación de "Obras de misericordia" no pudo haberse logrado sin la ayuda y el inmenso talento de varias personas.
Sin Nayla Jímenez, José Ponte y T. Winters no habría una union de voces que sostuviera la carga de las palabras de estas canciones.
Sin Julie Irving y Russell Rolen, no habría podido expresar las emociones que las palabras son incapaces de pronunciar.
Sin foreshadowboxer ni CLSW, no habría el arte visual que enmarcaría esta música.
Sin Abel Hernández, el álbum hubiera naufragado y nunca hubiera encontrado su rumbo.
Sin Santi Quizhpe, el disco no hubiera tenido su brillo.
Sin Jesús Llorente y Acuarela, el álbum hubiera permanecido en mera idea sin materializar. A cada una de estas personas les debo mi eterna gratitud.

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